25 mayo 2006

 

Intensidad de una vida


Su mirada está agotada y sus ojos, cansados. No quiere perder la vida, ni su intensidad, ni su armonía...Su cuerpo, físico, no le sigue la carrera...Quizás un día la abandone y vayan por caminos separados...La vida por un lado y su cuerpo por otro...Pero al final del camino, le quedará la satisfacción de haber aprovechado...aprovechado el tiempo que le han otorgado...
A la bondad de mi abuelita costurera.

Comments:
Cuanto nos enseñan nuestras abuelas.

Mientras las tengais dadles todo el cariño que se merecen.

Saludos
 
Lo que importa es gozarlas hasta el final, acompañarlas, oir sus pasados, me encantaba cuando mi abuelo me contaba sus cosas...
¡¡¡Que tiempos aquellos!!!
 
Que foto. Impagable.

Y tu homenaje una hermosura.

Gracias por volver.

Un beso.
 
Las abuelas, esos seres maravillosos que siempre sirven de pilares en las familias, que unen, que dan apoyo aunque son ellos quienes realmente lo necesitan

Yo a veces me pregunto, si alguna vez me llega la etapa de abuelo, sere capaz de ser la mitad de bueno que ellos, MIS QUERIDOS ABUELOS
 
....pues un blog-saludo de mi parte.... :)
 
Palabras entrañablemente hermosas. Reconocer a quien es parte nuestra, es agradecerles todo lo que han dado para que su destino siga escribiéndose en nuestro arco iris.
Un beso de recuerdos y bondades para tu corazón.
 
A mi de las pocas cosas que me dan miedo es el paso del tiempo. ¿Qué mirada tendré yo entonces?

Me ha gustado la entrada de hoy ;-)
 
Sería maravilloso poder llegar a esa misma situación al final de nuestra vidas, con la sensación real de que hemos aproechado nuestras vidas :)

Un beso
 
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